ELISA K (2010)

sábado, enero 29, 2011

Sinopsis: A Elisa, que cumplirá once años en verano, le gusta su nuevo vestido blanco con lazos azules. Pero falta muy poco para que todo deje de tener importancia. El amigo de su padre le ha hecho llorar y después le ha dicho: "Si dejas de llorar, te regalaré una pulsera de plata". Nadie se da cuenta de lo que ha pasado. Elisa está un poco extraña y nada más. Hasta que pasan catorce años, cuatro meses y algunos días y llama a su madre para decirle, asustada: "Ayúdame, acabo de recordar una cosa horrible".

Una película rodada por dos directores, dos formas distintas de ver una realidad, puede ser un acierto o un GRAN fracaso

Cuando leí que el director de esa obra ochentera de culto quinqui ‘Barcelona Sur’ (1981), Jordi Cadena, había estrenado su nueva película, y que compartía dirección con Judith Colell, aquella autora de ’53 días de invierno’ (2006) que tanto sorprendió hará unos cuantos años, no pude más que sentir curiosidad… Dos estilos en principio tan alejados uno del otro al servicio de una misma historia. Por supuesto, es fácil pensar que han pasado veinte años desde la ópera prima de Cadena, y que en éste intervalo de tiempo ha podido evolucionar, involucionar o simplemente cambiar su estilo, pero parecía más como una colaboración típica de cantantes de misma firma discográfica 'obligados' a trabajar juntos.


La película empieza en una bonita Barcelona rodada en blanco y negro, y la historia, a pesar de su horrible uso de la voz en off, consigue atraparte por momentos. Vale que esa voz en off es completamente fiel al relato de Lolita Bosch, pero es excesivamente literario y cargante…o pretencioso, como se le quiera llamar. Y es que pretensión es lo que le sobra a esta película por todas partes y lo que hace que te chirríe un poco el ‘todo’, el conjunto de la obra, pero esto se va perdonando durante los primeros 45 minutos gracias a la actuación de Clàudia Pons, a la maravillosa fotografía en blanco y negro, a algunos planos muy elaborados y el uso de ciertas elipsis y recursos muy logrados.

Todo esto se derrumba, cuando a partir de esos 45 minutos el estilo de la película da un giro de 180º, y nos traslada abruptamente a una ciudad europea en color, cámara en mano recordando un poco al amado/odiado Dogma 95 que tantos ríos de tinta hizo correr, aunque más cercano al Alejandro González-Iñárritu de ‘Amores Perros’ (2000) o ’21 Grams’ (2003), donde esa cámara ‘loca’ persigue el dolor y la desesperación de sus personajes. Sobra decir que Colell, responsable de esta segunda parte, no es Iñárritu, y el resultado es muy desigual, nada empático y aburrido.

El conjunto de la película, pues, es bastante inconexo, insulso y sin alma…donde un Cadena completamente reinventado, responsable de la primera parte del film, apenas consigue salvar una película mal planteada desde el principio, quedando un experimento de estilo interesante a ratos y ridículo a otros, saliendo peor parada la parte de Colell tanto a nivel de dirección como de actuación.

Änjl